martes, 27 de septiembre de 2011

Don't give a fuck.



La mayoría de las personas intentan confundirte. Intentan confundir tus sentimientos. Simplemente porque quieren hacerse con ellos. Es terriblemente horripilante cuán bajo puede llegar a caer un hombre tan solo por parecerse a tu hombre perfecto. Pero no, sabes que no es perfecto... que tiene fallos como todos. Y el más gordo es intentar hacerte cambiar de opinión. Si te equivocas, te equivocas tu solita. Porque solo tú tienes la capacidad de pensar y valorar por tí misma. Sí. No tiene que intervenir cualquier idiota de turno y juzgar cuánto quieres a una persona o cuán equivocada estás respecto a tu decisión. No. Porque ése idiota no sabe lo que sientes. No sabe lo feliz que eres cuándo le ves despertar, con esa sonrisa mañanera... No. No sabe lo afortunada que eres cuando te regala flores o meramente cuando te susurra al oido un "te amo". NO.

Por eso las opiniones de idiotas me las paso por el mismísimo forro.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Droplets.


Sueños que a veces carecen de sentido, ilusiones que a la mínima se evaporan, dolores de cabeza y más dolores de cabeza...

Nada es real. En eso te sostienes.... en que nada de lo que te ocurre es real. Que si un amigo se va o te rompen el corazón... es todo ficticio. En eso se basa el dicho de que "la vida es preciosa". Pero hay una delgada línea entre lo que es real y lo que no lo es.

Te despiertas, piensas... y aparece el caos. Y ya no sabes si es una pesadilla o si es todo verdadero. Entonces intentas tocarlo con los dedos... pero se desvanecen.
La realidad no existe.
Porque todo lo que ocurre tiene un sitio en tu cabeza. Tu cabeza fluye con tu imaginación. Todo es imaginado y cada uno lo imagina a su manera.

Por eso mi corazón es tan débil... porque mi cabeza quiere que así lo sea. Porque mi imaginación se encarga de mí, y es tan posesiva que no quiere hacerme ver las cosas de otra manera. Y mientras ellas luchan entre sí... yo tengo que recoger los pedacitos.

jueves, 22 de septiembre de 2011

I'm perfectly fine, trust me :)

Sick.

Qué decir cuando las palabras se me quedan en nada. Cuando he repetido la misma frase una y otra vez hasta que ha perdido todo el sentido que poseía. No puedo más... tú tienes la misma conducta por inercia y yo soy igual de obstinada. No podemos quedar segundos en el podio, ambos queremos estar arriba. Y haces todo tipo de trampas psicológicas para lograrlo. No, eso no está bien. Igual que no está bien que yo quiera hacerte culpable de todo. La diferencia es que yo conozco mis errores, mientras tú eres un simple extraño para los tuyos. No puedo más, la confusión me aturde. Tengo tantas y tantas cosas que decirte... que luego son en vano. ¿Para qué hablarle a un sordo?¿Para qué intentar hacer ver a un ciego? No tiene sentido. 

domingo, 18 de septiembre de 2011

Rest of life.



De eso tengo ganas...

De sentarme en cualquier bordillo y mirar los coches pasar. De caminar sobre la arena y reírme como una loca. De subirme en lo alto del edificio y sentirme una gigante. De asomarme a la ventana del vecino y darle los buenos días. De cerrar mis ojos e imaginarme que vuelo. De rodar y rodar...

De no preocuparme por una mínima cosa.

jueves, 1 de septiembre de 2011

The (way) i am.



Hoy en día soy quién soy por las decisiones que tomé en el ayer.
Y debo decir que no me he equivocado con nada. Absolutamente nada. Porque arrepentirse es de cobardes.

Una tarde...
mi vida estaba encaminada hacia algún sitio concreto. El camino era oscuro y gélido. Yo seguía atrapada en aquel coche, sola. Y de repente pongo los cuatro intermitentes y salgo del coche, con todo el frío que hace. Y me quedo ahí parada. A la espera. Ansiosa porque pase algún coche lujoso, me recoja y me lleve. Mi coche funciona, pero no quiero ir en él... estoy cansada de ver el mismo ambientador nauseabundo y de estar sentada en el mismo asiento destartalado. Quiero algo nuevo. Un coche que vaya a toda velocidad y que me haga sentir cómoda. Y ahí sigo esperando, apoyada en el capó. Pero nadie pasa...
De repente pasa un porshe. Es bastante bonito y lustroso. Alguien dentro me dice que me suba en él. Y yo como una loca acepto. Es lo que siempre había estado esperando. Me siento tan bien en él. Pero... cuando pasa un tiempo el coche se cala y lo único que hace es dar frenazos. Ya no es lo mismo. Entonces se complica todo de tal manera que prefiero volver a mi antiguo coche, aquel que abandoné a un lado de la carretera.
Me vuelvo a sentir en mi rutinal asiento destartalado y conduzco. Sigo sin sentirme bien, ese coche no me gusta. Le cojo tanto odio que incluso intento estrellarlo en cualquier muro, pero el coche resiste. Continuo mi camino a ninguna parte cuando me vuelvo a cansar. Paro. Ya no me apetece salir, no quiero quedarme fuera... aunque dentro no es que me sienta mucho mejor. De repente, alguien llama a mi puerta. Y me ofrece subirme en su coche. Vale, no es muy lujoso pero desde fuera se ve bien. Al entrar dentro es mucho más bonito que por fuera, y se está tan cómodo. Nunca antes me había sentido así. Y... entonces acelera, y consigue ponerme a 100 por hora y ahí es cuando siento que todo es perfecto.
Mi viejo coche destartalado sigue a un lado de la carretera, y ahí se quedará hasta que este coche tan perfecto en el que estoy subida frene, y me tire a la carretera.