lunes, 18 de junio de 2012

Causa-Efecto


Toda mi vida se resume en acontecimientos. Causa-efecto. Me ocurre algo (hago un mundo de ello) y luego, algo pasa. Siempre repercute. He intentado infinidad de veces tener el control de mi vida, pero siempre hay algo que se me escapa. El destino quizás. O mi ignorancia con respecto a algunas cosas, no sé. Lo difícil es saber qué es lo correcto y qué no. Saber que la decisión que estás tomando es la adecuada y que todo saldrá bien. Eso es lo complicado. Por esta ley he cometido miles de errores. Nunca tendré la fórmula para hacer que las cosas salgan bien. Aún así tengo el consuelo de que hice lo que pensé que tenía que hacer. Si está mal, saldrá mejor. Si está bien, me sentiré mejor. Así funciona esto.
De manera que... dejaré que alguna fuerza mayor resuelva esto por mí.

miércoles, 13 de junio de 2012

You hate me.

Es aquí cuando te das cuenta de como el tiempo hace que las verdades salgan a la luz. Dices una cosa y luego haces lo contrario. Nada tiene sentido. Mi vida no tiene sentido en este mismo instante. Siento que este mundo es demasiado para mí, creo que no puedo soportarlo. Pesa mucho. Entonces te miro, y veo en tus ojos esta maldad que nunca antes vi. No sé que es de lo que ha sido. Se ha esfumado. Y el odio a pasitos agigantados se apoderado de ti. Me odias. Lo sé. No puedes negarlo. Pero juegas con ventaja. Eres más fuerte que yo. Y... sabes mis puntos flacos. Maldita sea. Nunca debimos llegar a esto. Nunca debí dejar que me hundieras poquito a poco. Nada más sentir el primer bocado de tierra debí decir algo.
Ahora tengo la boca llena y las palabras se me atoran. 

S.


Porque estoy segura de que será un gran verano. Siempre y cuando pueda estar con la gente que más me importa. Con la gente que más me quiere. A la que yo más quiero. Aquella con la que el tiempo se vuelve minúsculo. Aquella que tan feliz me hace. Sisi, vosotros! Haréis de este verano, un verano para recordar. (L) Se os quiere.

Los finales felices no existen.


Los finales felices no existen. Cuando algo se acaba, siempre deja un resquicio de incertidumbre. Los finales felices, irónicamente, son los más tristes. Por eso lo único que te pido es que me des el principio más hermoso de todos, ese inolvidable. Y la historia más bonita jamás contada. Eso sí, sin final. 
Hagamoslo eterno.