domingo, 23 de septiembre de 2012

Momentos...


Qué fácil es estar presente en los buenos momentos, cuando ríes, cuando te sientes grande... en esos momentos todos te adoran, todos quieren poner un granito de arena a ese momento determinado. Todos desean participar para impregnarse de alegría.

Entonces llega la tormenta, te derrumbas, te sientes pequeñita... y ahí nadie quiere estar. Todos huyen, nadie quiere aportar su granito de arena por temor a que la montaña se desvanezca. La tristeza es peligrosa. Entonces no solo te queda este sentimiento de tristeza agudo sino también la soledad incomprendida.

Nadie te conoce. Nadie te ve llorar y no eres capaz de contarle a nadie el caos que reina en tu mente. Cuántas noches sin dormir ahogada en el propio desconsuelo. Nadie se imagina cuán destrozada puedes llegar a estar. Y no pueden porque no quieren.

Leyendo páginas de mi vida voy aprendiendo y desaprendiendo de las experiencias. Una vez oí algo así "Vivimos solos, morimos solos. Todo lo demás es una ilusión". Seguramente es una buena frase. Lo que más duele de todo no es la soledad en sí, sino que la única persona que te queda para confiar eres tú misma.

Sé el rey.


Puedes cambiar tu futuro trayendo el pasado al presente. El pasado y el futuro solo existen en nuestra memoria. "Pero el momento presente está más allá del tiempo: Es la eternidad. Los indios usan la palabra "karma" a falta de algo mejor. Pero el concepto está mal explicado: no es lo que hiciste en tu vida pasada lo que afectará el presente. Es lo que haces en el presente lo que redimirá el pasado y, lógicamente, cambiará el futuro."
Es decir...
Experimenta. Es hora de que tú salgas de aquí. A reconquistar tu reino, que ahora está corrompido por la rutina. Deja de repetir siempre la misma lección, no es eso lo que hará que aprendas algo nuevo.

-Paulo Coelho-