miércoles, 18 de junio de 2014

Perspective.



Qué tan sencillo es cambiar. Revolver un solo pensamiento en un segundo. Mandarlo todo a paseo y empezar de nuevo contigo misma. Abres los ojos, te despiertas un día, y decides que ya no quieres ser de esa manera. Que ya tuviste suficiente. Olvidas tus errores, aquellas cosas que quizás debiste haber hecho y no hiciste. Aquellos besos que no diste y aquellas palabras que se te amontonaron en la boca y quedaron en nada. Ahora son eso. Nada. Todo eso que esperas de los demás, desaparece. Incluso tus propias reacciones. ¿Para qué seguir preocupándonos? Ese tío que te hace daño y que luego suplica perdón, no merece ni una mirada. Ese día en el trabajo cuando todos te sacan de quicio... mándalo todo a la mierda. Cambia tu actitud. Es la única manera de que cambien las cosas. La perspectiva lo es todo.

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